Lo compré en París en Le bonheur des Dames y me entró por los ojos. Espero terminarlo algún día.
Y este payaso malabarista lo terminé ayer. Voy a hacer caso del comentario de una experta, dejar de lado las labores nuevas y darle un empujoncito a esto, ya que estoy segura que cuando esté terminado va a quedar precioso.